Diez formas en que la inteligencia artificial puede apoyar a personas con discapacidad
Tecnología e Innovación para la Autonomía e Inclusión
La inteligencia artificial, o IA, es una tecnología que permite a las computadoras, dispositivos móviles y otros reconocer información y usarla para realizar tareas. Por ejemplo, puede identificar palabras habladas, describir una imagen, reconocer movimientos o sugerir los pasos de una actividad. Para hacerlo, analiza patrones en datos.
Sus respuestas pueden ser útiles, pero también pueden contener errores. Por esto es importante usar la IA con precaución. La IA puede apoyar a personas con discapacidades intelectuales y del desarrollo en la comunicación, el aprendizaje, la comprensión de información y las actividades diarias.
Diez ejemplos de herramientas que ya existen
1. Comunicadores con pictogramas y predicción de palabras
Una persona puede seleccionar imágenes y palabras en una pantalla para formar un mensaje que el dispositivo dice en voz alta. Los pictogramas no son IA por sí mismos; la predicción de palabras es la función que ayuda a escribir con menos pulsaciones. Ejemplo: Proloquo2Go de AssistiveWare, que ofrece vocabulario en español y opciones para uso bilingüe.
Crédito: AssistiveWare
2. Herramientas que reconocen distintas formas de hablar
Algunos programas pueden aprender los patrones de habla de una persona cuando los sistemas comunes de dictado tienen dificultad para entenderla. Después convierten lo que dice en texto o en una voz más fácil de comprender. Ejemplo: Voiceitt está diseñado para apoyar la comunicación de personas con habla no convencional.
3. Traducción de contenido a lengua de señas
Estas herramientas pueden convertir ciertos textos o anuncios en videos con señas digitales. Ejemplo: Signapse ofrece a organizaciones servicios para publicar información en lengua de señas estadounidense (ASL) o británica (BSL). Actualmente trabaja con contenido en inglés; no funciona como intérprete para cualquier conversación ni traduce de forma general contenido en español.
4. Subtítulos y notas de conversaciones
La IA puede convertir en texto lo que se dice durante una conversación, clase o reunión. Algunas herramientas guardan la transcripción y preparan un resumen que la persona puede consultar a su propio ritmo. Ejemplos: Live Transcribe de Google, que muestra conversaciones en pantalla; y Otter, que graba, transcribe y resume reuniones presenciales o virtuales, incluso en español. Antes de grabar a otras personas, es importante conocer las reglas del lugar y obtener los permisos necesarios.
5. Lectura y comprensión de información
Una herramienta puede ayudar a practicar la lectura; otra puede proponer una versión más sencilla de un documento difícil. Ejemplos: Reading Coach de Microsoft, que escucha a la persona leer y propone ejercicios; y EasyMaker de Photosymbols, que ayuda a preparar documentos con lenguaje sencillo e imágenes de apoyo. Las versiones creadas con IA deben revisarse para confirmar que conservan el significado original.
Crédito: Photosymbols
6. Organizadores que dividen tareas en pasos
La persona escribe o dice lo que necesita hacer y recibe una propuesta de acciones más pequeñas[cite: 1]. Esto puede ayudarle a preparar una rutina o comenzar una tarea[cite: 1]. Ejemplos: Magic ToDo de Goblin Tools, que desglosa tareas; y Tiimo, que también ayuda a colocarlas en un horario con recordatorios[cite: 1]. La persona puede cambiar los pasos sugeridos para ajustarlos a su manera de hacer las cosas.
7. Aplicaciones que describen imágenes y leen el entorno
Con la cámara de un teléfono, estas herramientas pueden describir una foto, identificar objetos o leer un documento en voz alta[cite: 1]. Ejemplos: Be My AI de Be My Eyes, que responde preguntas sobre imágenes; y Lookout de Google, que reconoce texto e imágenes[cite: 1]. Algunas funciones varían según el idioma[cite: 1].
8. Prótesis que interpretan señales musculares
Algunos sistemas captan señales de los músculos y reconocen el movimiento que la persona intenta hacer para controlar una mano o un brazo protésico[cite: 1]. Ejemplos: Ottobock describe prótesis de mano que aprenden de las señales de quien las usa; Coapt ofrece un sistema de control basado en el reconocimiento de patrones musculares[cite: 1]. Su uso requiere una evaluación y adaptación individual[cite: 1].
9. Sillas de movilidad autónoma
En determinados lugares, una silla motorizada puede seguir una ruta establecida y llevar a una persona hasta un punto de destino[cite: 1]. Ejemplo: El servicio autónomo de WHILL se utiliza en algunas instalaciones, entre ellas aeropuertos participantes[cite: 1]. Su disponibilidad depende del lugar[cite: 1].
Crédito: WHILL[cite: 1]
10. Control de dispositivos con la mirada o gestos faciales
La cámara reconoce hacia dónde mira la persona o detecta gestos que ha configurado para realizar una acción[cite: 1]. Ejemplos: Seguimiento de Ojos de Apple, que permite manejar un iPhone o iPad compatible con la mirada; y Project Activate de Google, que permite usar gestos faciales para reproducir una frase, llamar o enviar un mensaje[cite: 1].
Tecnologías en desarrollo
La investigación también explora nuevas formas de apoyo[cite: 1]. Los siguientes proyectos son prometedores, pero no se presentan aquí como herramientas disponibles para uso general[cite: 1]:
Perros guía robóticos
Investigadores de Binghamton University han desarrollado un robot que ayuda a planificar rutas y ofrece indicaciones habladas[cite: 1]. Todavía es un proyecto de investigación, no un sustituto aprobado o disponible de un perro guía[cite: 1].
Crédito: Jonathan Cohen / Binghamton University[cite: 1]
Brazos robóticos para apoyar la alimentación
Un equipo de la Universidad de Washington ha probado un sistema que permite a personas con movilidad limitada controlar un brazo robótico durante una comida[cite: 1]. La investigación busca que la persona conserve el control sobre cómo y cuándo recibe la ayuda[cite: 1].
Conoce la investigación de la Universidad de Washington →Sistemas que convierten señales del cerebro en palabras
Investigadores estudian dispositivos que interpretan señales cerebrales para apoyar la comunicación de algunas personas que no pueden hablar debido a una parálisis[cite: 1].
Leer el resumen de los Institutos Nacionales de la Salud →Consideraciones finales antes de elegir una herramienta
La IA puede ayudar a una persona a conocer opciones, comprender información y expresar lo que desea[cite: 1]. La tecnología ofrece apoyo pero la decisión sigue siendo de la persona[cite: 1]. Antes de elegir una herramienta[cite: 1]:
- Idioma y compatibilidad: Comprueba si la herramienta está disponible en el idioma y dispositivo que usas[cite: 1].
- Privacidad y pruebas: Revisa cómo maneja la información personal y pruébala según sus necesidades particulares[cite: 1].
- Verificación: Verifica sus resultados cuando se trate de asuntos importantes[cite: 1].
